Carlos Caballero – Sastre

Carlos Caballero

Vestir de etiqueta

vestir de etiqueta
La clave de la etiqueta es seguir correctamente las normas. El traje, los complementos, incluso el color, siguen códigos aceptados desde siglos que suponen un auténtico lenguaje en el vestir masculino.

Frac

Consiste en una chaqueta negra corta por delante a la altura de la cintura y larga por detrás con faldones traseros en pico. Los delanteros no llegan a abrocharse, llevan tres botones dispuestos diagonalmente y forrados en raso igual que las solapas.
La camisa debe ser blanca con pechera plisada o de piqué y con puño doble, el chaleco de piqué blanco (al igual que la pajarita), con solapa y botonadura sencilla o cruzada.
El pantalón negro con dos galones ribeteando la costura lateral y los zapatos de charol completarán el conjunto.

Unos guantes blancos, una bufanda blanca si se lleva sobre el abrigo o un sombrero de copa son complementos que, aunque no son necesarios, podrían marcar la diferencia.

Las ocasiones para usar esta prenda son poco frecuentes ya que es para actos y celebraciones muy formales y sus usuarios suelen ser directores de orquesta, embajadores o políticos.

Smoking

Es el traje de etiqueta para las noches y su nombre deriva de su uso original, cuando los caballeros solían vestirlo en el momento en el que se retiraban al salón para fumar.
En Estados Unidos se denomina Tuxedo, ya que es el club neoyorquino donde se vistió por primera vez.

El Smoking suele ser negro o azul noche, puede ser de una fila con botón único o cruzado y tener las solapas de pico o chal. El pantalón del mismo color que la chaqueta, pero nunca blanco, y con un galón de seda cubriendo la costura lateral. Camisa blanca con botonadura vista u oculta y pajarita. Los zapatos con mucho brillo sin que sea necesario que sean de charol.

En Europa no es habitual pero en América sí se usa muy a menudo para ceremonias. Hay una variante de Smoking con chaqueta blanca que es idónea para veladas al aire libre, travesías en barco y bodas en el Caribe.

Chaqué

Es la prenda de ceremonia por excelencia y se estrenó en el S. XIX como vestimenta para montar a caballo. Los cantos delanteros curvados que acaban con faldón por detrás facilitaban a los jinetes el movimiento al montar a caballo.

El conjunto más clásico es la levita negra con el pantalón gris de rayas, pero en los últimos tiempos han cogido mucho auge las variantes tanto en azul como en gris, con el pantalón del mismo color. También es frecuente ver novios atreviéndose con cuadros o tramas Príncipe de Gales.

El chaleco puede ser de una fila o cruzado y los colores más habituales son el gris perla y el beige, aunque las posibilidades son infinitas. Cada vez es más común ver a los fabricantes de tejidos de sastrería más prestigiosos poner a disposición de los novios una amplia paleta de colores y tramas con los que poder identificarse y resaltar ese día.

La camisa blanca sería la opción más lógica, la corbata buscando cierta sintonía con el chaleco y los zapatos, a ser posible, modelo Oxford.

Dicho todo esto, ante cualquier duda la mejor opción siempre será que acudas a mi sastrería para que te asesore y resuelva todas tus cuestiones.

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